viernes, 14 de octubre de 2011

Silenciosa y Sumisa.

Me callé. Pese a saber todo lo que pasaba. Aunque conocía cada una de la verdades que tú te preocupabas de ocultar no dije nada. Me hice la tonta, la ignorante, la inocente, la crédula, y veía todas las caras de satisfacción que ponías cuando creías haberme colado otra mentira. Asistía a todas las muestras de cariño que me dabas pese a saberlo todo. Me convertí en una observadora callada de tu vida. Solo miraba, no reprochaba nada, no tenía fuerzas para hacerlo. No tenía fuerzas para perderte. Así que callé, guarde un silencio que podría haber sido eterno.


Pero todos explotamos. Nadie tiene una paciencia eterna. A todos se nos desborda ese vaso a veces. Y tú forzaste el mio hasta el extremo.

PD: 102 seguidores ya. ¡Gracias!

1 comentario:

Nathalia Rivera dijo...

Nunca callar...expresalo, dicelo todo...por cada palabra que no se dice hay un sentimiento que muere...
#Felicidades por tus seguidores !! Un Abrazote