miércoles, 14 de marzo de 2012

Hora Menos.

Lágrimas que corren por caras que hace apenas una semana atrás no conocías. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué al verlos llorar sientes tú que tus ojos se humedecen? ¿Es normal? No les conoces de mucho, algún examen completo al principio, comentar con tus amigos que te parece este y aquel, hacer conjeturas sobre como será, y es que al principio solo eran sujetos debajo del microscopio de tu mirada. Lo que pasa es que de tanto observarlos se volvieron algo más, empezaste a conocer sus risas, sus comentarios, su forma de pensar, de mirar, de hablar, de hacer que cada cosa fuera suya, y cogiste la costumbre de despertarte viéndoles a tu lado, siendo su voz la que acompañaba tus legañas. Pero ahora todo ha acabado y vuelves a lo de antes aunque algo ha cambiado: les conoces. Vas a echar de menos todo lo que hacías con ellos y todas las cosas que se te quedaron por hacer. No vas a seguir igual, muchas personas se cruzan en nuestra vida y algunas dejan rastro, por mucho o por poco tiempo, depende de lo que le dejes a tu cabeza recordar; y esas personas con las que solo has pasado una semana de toda tu vida se han vuelto tan importantes que te quedarías con ellas aunque fuera solo un poco más.


Toda la semana forma ya parte del pasado, y dicen que el pasado no es un buen lugar para vivir, pero por una vez te gustaría quedarte, ¿verdad? Que todo durará más y que la rutina se quedará lejos, sin tocarte, como si fueras flotando.

1 comentario:

Lara Alonso Reguero dijo...

Ojalá nos pudiésemos quedarnos en nuestros recuerdos y no seguir adelante.
Buen texto.